El café de cápsulas Dolce Gusto de Nescafé es una iniciativa estupenda para quienes llevan una vida activa y valoran su tiempo. Trae la cantidad exacta para disfrutar en pocos segundos de una exquisita taza de café con sabor y aroma increíble ¡Como si acabaras de molerlo! No tienes que esperar que el agua hierva, tampoco medir, ni limpiar polvo de café esparcido en la mesa. Con las cápsulas Dolce Gusto tu café sale perfecto, de manera limpia, segura y al instante.

¿Y de dónde surge este invento?

Detrás de las genialidades siempre hay un espíritu creativo, detrás de las cápsulas Dolce Gusto hubo alguien que investigó los procesos de los mejores baristas, un ingeniero llamado Erick Favre. El científico, quien era empleado de Nestlé, notó que el magnífico sabor de los expresos no solo se debía a la altísima calidad del grano utilizado sino también al proceso de preparación.

Las cápsulas Dolce Gusto de Nescafé son las pioneras

Fravre diseñó un empaque sellado para dosis individuales de café que se acoplaran con una cafetera especial que simularía la acción de los baristas, pero de manera automática. En 1986, Nescafé materializa la idea de Favre y se convierte en la empresa pionera en lanzar las cápsulas Dolce Gusto, que hoy disfrutan personas en más de 80 países en todo el mundo.

¿Cómo funciona una cápsula de Nescafé?

Cuando se inyecta aire a presión junto con el agua a alta temperatura, el café en polvo se llena de microburbujas que atrapan los aceites aromáticos del grano. La bebida obtenida con este método es una verdadera fiesta de sabores en el paladar eso es lo que sucede cuando preparas y saboreas una de nuestras cápsulas Dolce Gusto.